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La condena

Arquitectura de estados y atmósferas La condena es una exhortación pesarosa, de trazo firme y enérgico, sobre la esencia del ser humano, sobre su desorientación moral y su naturaleza pesimista. El primer plano ...
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Szabadgyalog

Ensayo de una vida Resulta revelador analizar con atención la puesta en escena de Szabadgyalog (1981; distribuida fuera de Hungría como The Outsider), el segundo largometraje de Béla Tarr, y el primero que real...
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Nido familiar

Reseña de la ópera prima del cineasta húngaro Béla Tarr, Nido familiar (Családi tüzfészek, 1979), muy próxima a la ficción documental de la "Escuela de Budapest", surgida en el seno del Béla Balász Stúdió.
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Öszi almanach

Un punto de inflexión Hay películas que, dentro de la filmografía completa de un autor, se revelan como puntos de inflexión, como películas que marcan un antes y un después dentro de la obra de un cineasta. Ösz...
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Werckmeister harmóniák

Béla Tarr en clave política Béla Tarr es un excelente cineasta con un estilo peculiar, en la tradición de los grandes poetas del cine europeo. Cualidad de lo poético en general es la tensión, dialéctica y juego...
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Panelkapcsolat

Así que el comunismo era esto Alguien me contó, aunque diría que es mentira, que el guionista Joe Eszterhas, firmante del libreto de Instinto básico (Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992) entre otras películas, tuvo una especie de epifanía o revelación mientra...
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A propósito de Béla Tarr

Empleando a menudo actores no profesionales y con un estilo poderosamente formalista, Tarr interviene el lenguaje cinematográfico para desviarlo de sus vías convencionales, lo cual supone una alteración o modificación de la realidad —en tanto que su cine está poéticamente ligado a la misma—...
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Sátántangó

Y pese a la inestable y terrible situación humana expuesta —el único acto en pos de una armonía mayor es el suicidio de una niña desequilibrada mentalmente—, donde los seres humanos se hallan pasivamente supeditados a las fuerzas de la Naturaleza y de la Historia, cabe entender el filme como una gran broma cósmica.
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Declaración de guerra

Carta de unos padres a su hijo Por mucho que se entremezcle con intereses industriales o espurios, el cine siempre mantiene intacta su capacidad de servir como refugio de la inocencia. Nunca podemos olvidar esa emoción primigenia al aprender a leer y relaciona...
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Tres

Volver Decía, no del todo convencido he de admitir, y mediante una rara analogía que tenía que ver con puentes, sacrificios e incendios, en estas mismas páginas, cuando se estrenó la anterior película del alemá...
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El caballo de Turín

Madre, somos idiotas Durante la década pasada el nombre de Béla Tarr se escuchaba en los mentideros cinéfilos en forma de resonancia: el eco de un cineasta tras la reinvención de Gus Van Sant en su trilogía de ...
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Katmandú: un espejo en el cielo

Una historia saturada de denuncia Siempre me atraen a priori los nuevos trabajos de Icíar Bollaín. Es una directora con una sensibilidad especial a la hora de escoger proyectos, todos de hondo calado social: el problema de la soledad en la sociedad moderna en ...
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En defensa de Carlos Boyero

«Vamos a intentar hacer un artículo defendiendo a Carlos Boyero. Es muy fácil, me dirás, porque lo que hace Boyero se defiende solo, o bien, en todo caso, lo defiendes tú con los ojos cerrados, con uno cerrado y otro abierto, en una barra de bar, en un urinario, en un jardín de infancia o en el metro a las seis de la mañana, con copas de más, con resaca de menos y sin horas de sueño desde el martes pasado.»
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DVD: Novedades febrero 12

Dos títulos actuales y bien dispares entre sí. Por un lado, la historia de Emma Bovary vista por Arturo Ripstein en Las razones del corazón y por el otro Pánico, un terror de carretera británico en el que el protagonista pierde a su novia al principio a manos de un camionero encapuchado, y su crisis de pareja pasará a un segundo plano.
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Jack y su gemela

El placer de las comedias anormales Empezaré por confesar que la estatua ecuestre de Adam Sandler ya no reluce como antaño en mi galería de héroes cinematográficos de ayer y de hoy. Tengo la sensación, no sé si errónea o precipitada, de que todo lo que el fund...