El Ulises racionalista

Las dos apariciones de Desmond Hume no pueden ser más impactantes. En la primera ocasión, en uno de los flash back de la primera temporada en que vemos el pasado de Jack Shepard, Desmond aparece haciendo atletismo en la oscuridad de un estadio y coincide con el protagonista. Algo de extraño hay en el aire. Finalmente, Desmond se despide: “Nos vemos en otra vida, hermano”. Su segunda aparición confirma la frase con la que se despidió anteriormente de Jack. Ciertamente están, ambos, en otra vida. Jack se ha estrellado en la isla. Desmond vive en ella.

Desmond ha habitado la escotilla, el búnker, la estación Cisne, durante años. Pulsando la tecla para que el mundo no estalle. Purgando sus pecados. Purgando el día en que, por vergüenza, dio plantón a Penny. Purgando el día que dejó de pulsar la tecla y, aparentemente, provocó la caída del vuelo de Oceanic 815. Agitado, desorientado, Desmond ve cómo Kate, John y Jack irrumpen en su hábitat sin ser el relevo que esperaba, tal y como había sucedido con sus difuntos predecesores. A partir de ese instante Desmond podría haber sido un secundario que era relevado o desaparecía por arte de escritura, como todos aquellos que flotaban de uno a otro episodio para, finalmente, ser eliminado por los Otros, ahogado en la playa o víctima de Linus. Sin embargo, de modo inesperado, Desmond adquiere un relieve a la altura del grupo de protagonistas, apareciendo al igual que todos los náufragos del Oceanic, en todas las temporadas de la serie. Es más, de personaje inicialmente secundario, Desmond se constituye en un auténtico spin off de la trama principal. A través de él se da alguna explicación (o se enreda más la trama) acerca de la Iniciativa Drama. A través de él sabemos parte de la historia de Charles Widmore. Y, simultáneamente, se implica en el grupo aun dentro de su autonomía, siendo quien detiene el magnetismo desencadenado al dejar de pulsar la tecla y siendo quién anticipa el final de Charlie y trata, desesperadamente, de evitarlo.

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Y, por supuesto, mantiene su autonomía como personaje y como protagonista de su propia historia. Bautizado en honor de otro escocés, el filósofo David Hume (influido a su vez por el también filósofo empirista John Locke), quien estudió el determinismo y la causalidad y el utilitarismo (y que tuvo entre sus seguidores a Jeremy Bentham,..¿les suena el nombre?), Desmond es amante, guerrero y navegante, Desmond es un Ulises que busca su Penélope, padeciendo las múltiples peripecias que el mar le depara, debiendo huir de un Widmore que se antoja el cíclope y sortear los numerosos obstáculos que representan los Otros, la guerra con los asesinos a sueldo de Widmore, las traiciones y ataques de Ben Linus y a la isla en sí misma. Será con su ayuda que los protagonistas salven la vida en uno de los más agitados momentos de la serie y será gracias a él que los Oceanic 6 (siete con él) consigan abandonar la isla. También él será el nexo de unión entre dos tiempos, llevando el mensaje de Faraday de una a otra época.

Sólido como una roca, su amor por Penélope y sus convicciones les permitirán atravesar el océano y salir de la prisión espacio–temporal…. ¿Para no volver jamás?